21/6/08

d i m e n s i o n e s


Aquella ruta, no presenta demarcaciones
bajo lluvia,
no hay preguntas.

Sonidos rojos,
desafiantes e ilógicos,
de cuatro dimensiones.

Roja por fuera, blanca por dentro,
excéntrica como la suma de dos nueves,


lúcida,
traslúcida,
etérea,
y riesgosa

las musas, no residen entre parietales.





Mor.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Drías & Musas

Suceden pausas dentro de los lapsos.
Algo se detiene. La rueda deja de girar y nacen silencios que sugieren distancias. Luego de estos silencios, surgen los encuentros y las sincronizaciones de siempre.
Las Drías no pierden la esencia. A veces dudan pero vuelven a creer.
La vida es un juego. A veces te pierdes; apareces y luego te vuelves a perder mil veces más.

Las Drías nacen para escapar de la realidad.
Cuando descubres que la vida es agobiante y exhaustiva,
Solo queda imaginar un mundo nuevo.

El universo es demasiado angosto. Abundan los individuos errantes.
La gente camina sin sentir su propio andar.

Cuando ves el dolor ajeno y propio de la vida.
Solo queda buscar otra forma de sentir.
Y las Drias persiguen eso y toman la oscuridad envuelta en luz.

Capturan las grandes voces de la sabiduría y se creen discípulas de una nueva visión.
A pesar de sufrir, equivocarse cien veces, llorar y reír como cualquier mortal;
la mirada que ellas lograron no es ordinaria.

fragmento ; Estados de Drías
DH