26/11/09

Homenaje a la mente de un Orate.


Malsano para los adaptados,
la mente del orate destella
en su interior,
pero su luz es invisible
a los ojos urbanos.

El orate giró mil veces
La misma curva,
En la misma destartalada citroneta.

Todos veían a un orate,
girando en su destartalada citroneta.
Pero, él, tal vez sin saberlo,
comenzaba en cada giro,
a dialogar con Albert.



M.O.R.



4 comentarios:

Romaín Labbé dijo...

Merci beaucoup

Anónimo dijo...

Dónde estará el limite de la cordura? quizás en nuestra tímida locura que no se atreve a ser. MOR: eres genial!!!

bicicleta verde dijo...

Uf...! no borro este último posteo pues nunca se ha practicado la censura en este blog, pero debo declarar la genialidad es de los sabios, y un mínimo criterio de realidad me dice que no poseo dicha condición.

Ahora el límite de la cordura, me parece que es social. Ahora, otra cosa es realizar una estafa y después "hacerse el loco"...

Romaín Labbé dijo...

Cordura?, ...locura?; todo es relativo amigos!.
De que sirve cada cosa si nada es como es en realidad.
"pienso luego existo", ahí está la magia.
Mas allá,... que mas allá?
Ni siquiera la muerte puede llenar ese espacio, la muerte es parte de la vida, mas allá sólo la contradicción vital. "Ser o no ser"