
Lo siento Gustavo,
lo tuyo no fue el mismo proyectil de John,
producto de una mente desquiciada,
inserta en un sistema desquiciado.
Tampoco fueron los proyectiles de Víctor
custodios de la ambición económica,
y de poder.
Lo tuyo fue un proyectil interno,
aunque tal vez ese coagulo insano
tiene su origen en el mismo sistema de vida
que incubó la balística de los dos primeros,
un sistema, donde el dinero se sirve a sí mismo,
como una personalidad psicopática
se auto fagocita,
y con ello,
al séquito de marionetas.
.
.
MOR
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