29/9/10


A veces nos corona la torpeza
al parecer como adicción intrínseca.
Al final, somos hijos de la culpa
y las mentes, son rehenes de su estigma.

Algunas otras veces
Parecemos decididos a dejarla,
Y allí, la vía ingenua, testaruda, o displicente
Se encarga de encontrarla.

A la misma, a la de siempre
Como alter ego nos espera sonriente,
A la vuelta de cualquier esquina:

La torpeza.

.

MOR

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