10/1/11



Existen ciertos sueños por los que vale la pena seguir luchando,
aún cuando el terreno se brinde árido
vacío, en apariencia, de maná y piedras filosofales.

Allí probamos tenacidad, perseverancia,
cuando el temple del espíritu corretea por la balanza,
tentados por un refugio en sillones mejor mullidos
que soporten la inercia y apatía,
con un vaso destilado enfriando nuestra mano
divirtiendo embobadas musarañas,
abultando una barriga
que nos haga disfrazar la cobardía.

Existen ciertos sueños,
por lo que vale la pena
morir en el intento.
.
.
.

M.O.R.

fotografia: Renzo Javier


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que así sea, aunque a veces, parezca un sueño imposible...

"...Amar la pureza sin par
Buscar la verdad del error
Vivir con los brazos abiertos
Creer en un mundo mejor

Es mi ideal
La estrella alcanzar
No importa cuan lejos
Se pueda encontrar..."

Sl2
Edu

Romaín Labbé dijo...

Sueños?,...sólo eso. He constatado que los sueños marcan la línea divisoria entre los sentimientos del alma y la realidad. Son necesarios para darnos el remanso ansiado por el espíritu. Al final, sólo eso, el dios verde se impone y arrastra consigo a los ganadores de la vida.
Muchos nobles hombres tuvieron sueños y siempre perdieron la carrera, tal vez es el sacrificio necesario para mantener la esencia de ser hombres. Tal vez Darwin no lo consideró, pero está tan ligado al ser como la misma evolución.