Declárome constituido de una parte: densa,
y declárome constituido también de otra,
mucho menos densa,
mejor dicho: sutil.
Asumir esa dualidad actual,
sin entrar en pugna con ninguna de ellas
al parecer es un primer paso a la serenidad.
Abuenarse así con el viejo icono del Taijitu.
Y no pensar el samsara
como una carrera de obstáculos.
M O R

1 comentario:
es decir, amigo mio...estás viviendo la mágica alquimia que todo lo deja en equilibrio....que buen otoño para tus emociones
Publicar un comentario