Mujeres que
sufren,
hombres que
sufren,
hombres y
mujeres que sufren.
Cada cual
con su pequeño tirano
que les ata
las alas.
Cada cual buscando un acontecimiento
sobre el
cual reposar sus culpas
y, en ese
acto
satanizar al
otro,
identificarlo
como el enemigo.
Quien verdaderamente
triunfa
en esta
interminable seguidilla de batallas
es el
pequeño villano interior,
que continúa
atrapando sus alas.
M O R
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