El hombre
imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario.
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario.
Todas las tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
circundado de cerros imaginarios
Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir el mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario
Fragmentos de El Hombre Imaginario / Nicanor Parra
Registro Fotográfico: Obra de Eduardo Yepes
Museo Torres García / Montevideo
1 comentario:
Bello
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