20/8/14


El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario.

Todas las tardes imaginarias 
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
circundado de cerros imaginarios

Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir el mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario


Fragmentos de El Hombre Imaginario / Nicanor Parra


Registro Fotográfico: Obra de Eduardo Yepes
Museo Torres García / Montevideo