8/5/18




Las paredes parecían de barquillo, bañadas  por la tenue luz anaranjada

un no silencio ligaba todo lo que había y no había en la habitación.

Podía ser el inicio del día, o quizás de la noche. Poco importaba.


No había tiempo, 

al igual que en aquella tarde,



no había tiempo.





M.O.R.

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